¿Qué es la endometriosis?
La menstruación no debería doler


Es normal sentir alguna molestia, pero si te duele al punto de necesitar tomar calmantes, algo está pasando.
Una de las posibilidades es que tengas endometriosis

La endometriosis es una enfermedad que pasa cuando un tejido parecido al que recubre el interior del útero (que se llama endometrio) empieza a crecer afuera del útero, en lugares donde no tendría que estar. Por ejemplo, puede aparecer en los ovarios, las trompas de Falopio o en otras partes del abdomen

Ese tejido se comporta como si estuviera adentro del útero, o sea que cada mes responde a las hormonas del ciclo menstrual: se engrosa, sangra y genera inflamación. Pero como no tiene por dónde salir, esa sangre queda atrapada, y eso puede provocar:
Dolor, sobre todo durante la menstruación, pero también en otros momentos del mes.
Problemas para ir al baño o molestias al tener relaciones sexuales.
Dificultad para quedar embarazada (en algunos casos).
Mucho cansancio o sentirte hinchada

La endometriosis no es algo “normal” ni es solo tener dolor menstrual. Es una enfermedad real, y aunque hoy no tiene cura definitiva, hay tratamientos que ayudan a aliviar los síntomas y mejorar cómo te sentís en el día a día.
Referencia:
Burney RO, Giudice LC. Pathogenesis and pathophysiology of endometriosis. Fertil Steril. 2012 Sep;98(3):511-519.
Tipos de endometriosis
Existen distintos tipos de endometriosis, y se clasifican según la localización y profundidad de las lesiones.
Esta clasificación es muy importante porque influye en los síntomas y sobre todo en el diagnóstico.
Los tres tipos principales de endometriosis son:
Endometriosis peritoneal superficial
- Es el tipo más común y suele afectar el peritoneo (la membrana que recubre el interior del abdomen).
- Las lesiones son superficiales, como pequeños puntos o placas sobre el peritoneo.
- Puede causar dolor, aunque no siempre está relacionada con la intensidad del mismo.
- Es más difícil de confirmar el diagnóstico porque no aparece en ecografía (ni común ni especial)
Endometriosis ovárica (endometriomas)
- Son quistes en los ovarios llenos de un líquido espeso y oscuro, a veces llamado “quistes de chocolate”.
- Se asocia frecuentemente con infertilidad y puede ser más difícil de tratar.
- Se diagnostica con más facilidad por ecografía transvaginal.
Endometriosis profunda infiltrante (DIE, por sus siglas en inglés)
- Las lesiones invaden tejidos más profundos (más de 5 mm bajo el peritoneo).
- Puede afectar órganos como los ligamentos uterosacros, la vejiga, el recto o incluso el intestino.
- Suele ser la forma más dolorosa y más asociada a síntomas digestivos, urinarios y dolor con las relaciones sexuales.
Otros tipos especiales:
- Adenomiosis: aunque no es técnicamente endometriosis, está muy relacionada. Es cuando el tejido endometrial crece dentro del músculo del útero (miometrio).
- Endometriosis extrapelviana: cuando aparece fuera de la pelvis, como en el diafragma, pulmones o incluso en cicatrices quirúrgicas (como después de una cesárea).
Referencia:
Zondervan KT, Becker CM, Missmer SA. Endometriosis. N Engl J Med. 2020;382(13):1244-1256.
¿Cómo se diagnostica?
Diagnosticar la endometriosis puede ser un proceso largo y a veces frustrante. No hay un único estudio que la detecte en todos los casos, por eso muchas veces se combinan diferentes herramientas. Lo importante es saber que no estás exagerando: si tenés dolor, hay que buscar la causa.
Métodos más comunes
- Ecografía transvaginal o abdominal: es el primer paso. Puede mostrar quistes llamados endometriomas o signos indirectos de endometriosis profunda. No siempre detecta las lesiones superficiales.
- Resonancia magnética (RM): se usa cuando se sospecha endometriosis profunda o si la ecografía no fue concluyente. Ayuda a ver mejor estructuras como el intestino o la vejiga.
- Laparoscopía diagnóstica: es una cirugía mínima (con una camarita) que permite ver directamente las lesiones. También se pueden tomar biopsias para confirmar. Aunque es el método más certero, hoy se reserva para casos en que sea realmente necesaria, por ejemplo si se va a operar.
Otros apoyos al diagnóstico
- Historia clínica y síntomas: contar con detalle tus dolores, en qué momentos aparecen (menstruación, relaciones, ir al baño) y cómo te afectan es clave.
- Examen ginecológico: en manos entrenadas puede orientar si hay dolor localizado o nódulos accesibles.
Cada caso es distinto, y el diagnóstico puede tardar años. Por eso, es fundamental tener profesionales que te escuchen, crean en tus síntomas y sepan usar estas herramientas para acompañarte.
Referencias:
Bazot M et al. Hum Reprod Update (2016), Hudelist G et al. Ultrasound Obstet Gynecol (2011), Dueholm M. Best Pract Res Clin Obstet Gynaecol (2021), Nisenblat V et al. Cochrane Database Syst Rev (2016).
¿Cómo se trata la endometriosis?
La endometriosis es una enfermedad hormonodependiente, lo que significa que está muy influenciada por las hormonas, sobre todo los estrógenos. Las hormonas son sustancias que produce tu cuerpo y que actúan como mensajeros: le dicen a distintos órganos cómo y cuándo funcionar.
En este caso, los estrógenos estimulan el crecimiento del tejido de endometriosis, por eso muchos tratamientos apuntan a reducir sus niveles o bloquear su acción.
El tratamiento de la endometriosis se adapta a tus necesidades y objetivos. Lo más importante es si querés buscar embarazo o no, porque eso cambia mucho el enfoque. No hay un único tratamiento que funcione para todas: se trata de encontrar lo mejor para vos, según tus síntomas, tu edad, tu historia médica y lo que deseás.
Un aviso importante: El tratamiento no es una receta exacta ni una línea recta. A veces hay que probar distintas opciones hasta encontrar la que mejor te funcione. Puede llevar tiempo y es normal que se ajuste en el camino. Tenerle paciencia a tu ginecóloga (¡y a vos misma!) es parte del proceso.
Si no querés quedar embarazada
El objetivo es aliviar el dolor y mejorar tu calidad de vida. Algunas opciones son:
- Anticonceptivos hormonales: como las pastillas combinadas o el DIU con progestágeno, que estabilizan los niveles hormonales y ayudan a que el tejido de endometriosis no crezca tanto.
- Progestágenos: como el dienogest, que bajan la acción de los estrógenos sobre el endometrio, ayudando a que las lesiones se achiquen y duelan menos.
- Análogos o antagonistas de GnRH: apagan temporalmente la producción de estrógenos. Funcionan como una menopausia inducida y son muy efectivos, pero pueden tener efectos secundarios si se usan por mucho tiempo.
- Cirugía: si el dolor no mejora con medicamentos, se puede hacer una laparoscopía. Hay dos formas de tratar las lesiones:
- Escisión: se cortan y quitan completamente las lesiones. Es la opción más completa y suele dar mejores resultados a largo plazo.
- Cauterización (ablación): se queman las lesiones. Es más rápida pero a veces menos eficaz, especialmente en endometriosis profunda. La elección depende de la ubicación y profundidad de las lesiones, y de la experiencia del equipo quirúrgico.
- Analgésicos o antiinflamatorios (AINES): no son un tratamiento de base, pero pueden ayudar a manejar el dolor leve o puntual. No detienen la enfermedad ni mejoran su evolución.
Si querés quedar embarazada ahora
En ese caso, el objetivo es mejorar tu fertilidad y tus chances de quedar embarazada:
- Cirugía conservadora: se pueden quitar lesiones sin afectar órganos importantes para la fertilidad. Es especialmente útil si hay endometriomas grandes o endometriosis profunda que está bloqueando trompas o afectando ovarios.
- Escisión profunda: si la endometriosis afecta intestino, vejiga o tabique rectovaginal, puede hacerse una cirugía más compleja, pero con cuidado de no dañar tejidos clave.
- Tratamientos de fertilidad: como la estimulación ovárica o la fertilización in vitro (FIV), según tu reserva ovárica, tu edad y si ya hiciste otros intentos. A veces se indica FIV directamente, sin cirugía previa.
- Evitar tratamientos hormonales largos: si estás por buscar embarazo, ya que frenan la ovulación y no son compatibles con concebir durante su uso.
Cada cuerpo es distinto, y lo mejor es encontrar el plan que te funcione a vos, con un equipo de salud que te escuche y te acompañe.
Referencias:
Vercellini P et al. Lancet (2014), Dunselman GAJ et al. Hum Reprod (2014), Becker CM et al. Hum Reprod Open (2022), Johnson NP et al. Cochrane Database Syst Rev (2017), Bafort C et al. Best Pract Res Clin Obstet Gynaecol (2018).
Consejos de alimentación y estilo de vida
La endometriosis no se cura con la alimentación ni con el estilo de vida, pero muchas investigaciones muestran que ciertos hábitos pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar tu bienestar.
¿Por qué ayuda una alimentación y un estilo de vida antiinflamatorio?
Porque la endometriosis está muy relacionada con procesos inflamatorios crónicos (es decir, que duran mucho tiempo y no se apagan solos). Se trata de una inflamación a nivel celular, que no siempre se nota como un enrojecimiento o hinchazón externa, pero que sí afecta al funcionamiento interno del cuerpo. Comer y vivir de una forma que reduzca esa inflamación puede ayudar a calmar el dolor, mejorar el sistema inmune, y hacer que tu cuerpo esté en un entorno más equilibrado.
No es magia, pero sí suma mucho
Cambios en la alimentación
- Comé más alimentos antiinflamatorios: frutas, verduras, pescado azul (como atún o sardinas), semillas (lino, chía), cereales integrales, legumbres y aceite de oliva. Estos alimentos ayudan a reducir la inflamación, que es una parte clave de la endometriosis.
- Reducí o evitá: embutidos, frituras, ultraprocesados, azúcar refinada y bebidas azucaradas. Estos pueden aumentar la inflamación.
- Vitaminas y suplementos: hay evidencia de que el omega-3, la vitamina D, el magnesio, el zinc y algunos antioxidantes (como la vitamina E y el resveratrol) pueden mejorar el dolor o el estado general. La cúrcuma, en particular, contiene curcumina, un compuesto con propiedades antiinflamatorias, no antioxidantes, que podría ayudar a disminuir el dolor pélvico. Siempre conviene hablarlo con tu médica antes de tomarlos.
Microbiota intestinal:
un nuevo enfoque clave
Cada vez hay más evidencia de que el equilibrio de bacterias en tu intestino (lo que se llama microbiota intestinal) puede influir en la inflamación, el sistema inmune y hasta en tus niveles hormonales.
En personas con endometriosis, se han encontrado desequilibrios en esa microbiota que podrían empeorar los síntomas.
¿Cómo cuidar tu microbiota?
- Comé más fibra: frutas, verduras, legumbres y cereales integrales ayudan a que tus bacterias buenas crezcan.
- Evitá antibióticos innecesarios, ya que alteran la microbiota.
- Sumá alimentos fermentados como yogur natural, kéfir, chucrut o kombucha.
- En algunos casos, se puede considerar un probiótico, pero siempre consultando con tu médica.
Una microbiota sana puede ayudarte a tener menos inflamación y una mejor respuesta al tratamiento.
Dieta / Protocolo bajo en FODMAP:
alivio para síntomas digestivos
Muchas personas con endometriosis también sufren de molestias digestivas como hinchazón, gases o dolor abdominal. Esto puede deberse a una mayor sensibilidad del intestino o a una disbiosis en la microbiota. En estos casos, una dieta o protocolo bajo en FODMAP puede ayudar.
FODMAP es una sigla en inglés que significa «Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides and Polyols». En español: oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables.
Son un grupo de carbohidratos de cadena corta que son difíciles de digerir para algunas personas. Cuando no se absorben bien, pueden fermentar en el intestino y generar síntomas.
La dieta baja en FODMAP propone reducir estos alimentos por un tiempo (siempre con seguimiento profesional) y luego reintroducirlos de a poco para ver cuáles generan molestias.
¿Dónde están los FODMAP?
Frutas:
Manzana
Pera
Sandía
Mango
Cereza
Durazno
Ciruela
Frutas secas (dátiles, pasas, higos)
Verduras y legumbres:
Ajo
Cebolla
Puerro
Coliflor
Brócoli (tronco)
Repollo
Espárragos
Alcaucil
Lentejas, garbanzos, porotos (en grandes cantidades)
Lácteos:
Leche de vaca, cabra u oveja
Yogur convencional
Quesos blandos (ricota, crema, brie)
Cereales y harinas:
Harina de trigo, centeno y cebada (en grandes cantidades)
Panes, pastas y galletitas de harina de trigo
Endulzantes:
Miel
Sorbitol, manitol, xilitol (presentes en chicles y caramelos sin azúcar)
¿Sirve para la endometriosis?
En estudios recientes se vio que muchas mujeres con endometriosis mejoran su calidad de vida gastrointestinal al seguir esta dieta, especialmente si también tienen síndrome de intestino irritable (SII).
Siempre consultá con una nutricionista antes de empezar, para hacerlo de forma segura y equilibrada.
Estilo de vida y entorno antiinflamatorios
- Hacé actividad física suave y regular: caminar, yoga o pilates pueden ayudar a aliviar el dolor, reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
- Dormí bien y manejá el estrés: el insomnio y el estrés pueden empeorar los síntomas. Buscar rutinas que te relajen puede marcar una diferencia.
- Evitá sustancias que alteran tus hormonas (disruptores endócrinos): están en algunos plásticos (como botellas de agua con BPA), pesticidas, cosméticos no certificados y productos de limpieza muy químicos.
- No uses camas solares: la exposición a rayos UV artificiales puede aumentar el estrés oxidativo y alterar el sistema hormonal. Además, no ayudan en nada a la endometriosis.
Estos cambios no reemplazan el tratamiento médico, pero son un gran complemento. Se trata de sumar herramientas que te hagan sentir mejor desde todos los ángulos.
Referencias:
Parazzini F et al. Reprod Biomed Online (2013), Bravi F et al. Hum Reprod (2017), Armour M et al. BMC Complement Altern Med (2019), Montoya-Botero P et al. Nutrients (2024), Szukiewicz D. Int J Mol Sci (2023), Environmental Health Perspectives (2023), Perrotta A et al. Reprod Biomed Online (2020), Ata B et al. Reprod Sci (2019).
Nuestra Endovoz es la que usamos para hablar entre mujeres de nuestra menstruación y cómo la vivimos.
Tanto las que sufrimos de dolores menstruales como también las que no.
Mujeres que hemos sido diagnosticadas con endometriosis y aquellas que nunca oyeron hablar de endometriosis antes.
Es importante que todas hablemos y nos ayudemos entre nosotras.
SUMÁ TU ENDOVOZ
Sumandote a nuestra comunidad en
